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La Universidad Nacional Autónoma de México y la Coordinación de Difusión Cultural

a través de la Dirección de Danza de la UNAM

C O N V O C A N

A todos los miembros de la comunidad de la danza en México a postular a coreógrafos, bailarines, maestros, investigadores, gestores, técnicos, iluminadores, escenógrafos, vestuaristas y todas aquellas personas relacionadas con la creación, difusión, investigación, enseñanza y preservación de la danza en México, para obtener el:

RECONOCIMIENTO DANZA UNAM - 2018

 
 

 

RECONOCIMIENTO DANZA UNAM - 2017

Ganador: Serafín Aponte

La danza moderna y contemporánea mexicanas tienen como sello característico la cercanía de este arte con los procesos sociales que han tenido lugar en el país. La danza escénica, hecha en México, históricamente se ha caracterizado por plasmar los reclamos de justicia, los anhelos de una sociedad más justa, la esperanza en el futuro. De esta fuente se nutre el artista a quien hoy se otorga el Reconocimiento Danza UNAM 2017.

La trayectoria del maestro Serafín Aponte está indisolublemente vinculada con el Estado de Guerrero, primero, porque fue ahí en donde comenzó su trayectoria en la compañía de danza, Barro Rojo, y porque siempre, su tierra ha sido un referente que lo orienta en un compromiso patente con el pueblo mexicano.

Serafín Aponte es el bailarín, el coreógrafo, el maestro, el artista que hace de la danza su trinchera para construir mundo. En la trayectoria del mexicano que hoy honramos está siempre presente el no conformarse con nada. El quehacer profesional de Serafín Aponte está marcado por el amor por la vida y por las personas, de ahí una trayectoria signada por la generosidad.

Primero como bailarín, en cuyo cuerpo se hacen realidad tanto movimientos contemporáneos como ritmos y gestos que le vienen de sonoridades de la sierra y de la costa guerrerense. Tradición y modernidad tejidos en un cuerpo vital y comprometido con la escena.

Como docente, cuántas vocaciones no se han visto impulsadas por el trabajo en el salón de clases, en donde Serafín enseña a sus estudiantes algo más que pasos o técnicas, enseña que la danza es una forma de estar en el mundo, que el movimiento es una forma de resistir y de crear caminos posibles para la humanidad.

Como coreógrafo, formó parte de una generación de ruptura, la de los grupos independientes de la década de 1980, quienes mostraron al mundo una forma de moverse y que pensaba la danza en clave latinoamericana.

La compleja situación que vive el país, llevó a Serafín Aponte a iniciar un proyecto en el Estado de Guerrero para intentar, a través de la danza, contribuir a repensar el país, la imperiosa e impostergable necesidad de ser otros, de hacer comunidad, de que a través de la danza sea posible construir una cultura de democracia y paz. Porque estar en escena es aprender a estar juntos, a respetar el espacio del otro, a reconocernos como diferentes y al mismo tiempo ser partícipes de un objetivo común.

Los talleres y clases que impulsa en Guerrero se llenan de jóvenes que intentan, con la desesperación que surge en las situaciones límite, salvarse, ganarle una partida a la vida. En estas clases se constata que bailar es un acto de resistencia ante la muerte.

El jurado que fue convocado por la Dirección de Danza de la UNAM, para otorgar este reconocimiento, decidió por unanimidad premiar la labor de Serafín Aponte, porque hay artistas que nos regalan obras excelsas y otros que, además, nos enseñan a vivir.

Celebramos con Serafín, en este reconocimiento que la UNAM le otorga, esa danza comprometida con el país que con tanta urgencia requerimos hoy: formar cuerpos para la paz, que defiendan lo valioso de toda vida humana.